sábado, 27 de abril de 2013

0 Rayo Vallecano 2-2 Osasuna: Al Rayo no le gusta jugar en viernes


Ni al Rayo ni a su afición. Se notaba un ambiente raro en Vallecas antes del pitido inicial. El estadio se encontraba medio vacío de nuevo, fondo sin Bukaneros en modo de protesta y sólo murmullos en la grada. Los únicos gritos más o menos unánimes fueron los de siempre contra su presidente de "¡Presa, vete ya!" y los desgraciados cánticos de "¡A segunda, oe!" a unos jugadores y unos aficionados venidos de Pamplona que se portaron como señores animando a su equipo desde el principio a final del partido, cosa que no hizo la afición local. Aquí se empezó a fraguar la derrota o, por lo menos, un mal resultado del equipo vallecano, ya que los franjirrojos necesitan el aliento de su afición para sacar esto adelante.

            Aún así, el Rayo salió a mostrar lo mejor de sí mismo. A los 6 minutos llegó el primer acercamiento con peligro y el primer gol. Delibasic consiguió cabecear al fondo de la portería un gran centro de Lass tras una gran jugada personal del guineano. Ahí, el Rayo desapareció. Un córner fenomenal botado por Cejudo, lo cabeceó con potencia Raoul Loe para poner el empate un minuto después en el marcador. El Rayo continúo desaparecido y Gálvez no era el de otros días. En una jugada visitante, éste se descoordinó con Arbilla en la marca y al final Rubén envió a córner una internada de Miguel De las Cuevas. En ese córner llegó el gol del ex-rayista Alejandro Arribas, que lo celebró a medias y pidió perdón después a la afición de la que había sido su casa los últimos años. El Osasuna se ponía por delante y, como las malas noticias nunca vienen solas, Lass se lesionó en una falta y tuvo que abandonar el terreno de juego. La poca chispa que podía tener el Rayo, la iba a perder, ya que el africano parecía el único con ganas de correr ayer.

            El resto del primer tiempo fue un continuum de posesión rayista, sin llegar a crear casi ningún tipo de peligro, con pérdidas inútiles de balón y excesivo juego con el portero. La afición se desquiciaba porque el Rayo estuvo media hora jugando a mantener la posesión sin buscar apenas el área rival y Rubén fue de los hombres que más toco el balón en esa posesión. Empezaron a sonar los pitos en la grada, algunos entendieron que no era suficiente con no animar, sino que también había que descalificar de esa manera a su propio equipo. Con el 1-2 y el cabreo de Jémez y del Estadio de Vallecas el colegiado indicó el camino de los vestuarios.

            En el segundo tiempo al Rayo se le notó más metido en el partido. Desde el primer minuto estuvo buscando la portería de Andrés Fernández, tocando y jugando al fútbol como sabe y bastante más vertical que en el primer tiempo. Juntar a Trashorras con el Chori Domínguez en una misma jugada significa FÚTBOL (fueron los dos únicos que demostraron algo más que los demás). A los diez minutos salió de sus botas el gol del empate. Fue el gallego quien puso un estupendo balón en profundidad al argentino, que sirvió un pase de la muerte a Piti que remató a gol, desde casi el área pequeña y sin oposición, la magnífica jugada de dos peloteros con mucha clase. La afición, que ya se había venido arriba, volvió a ser la de otros días, animando, alentando a su jugadores y siendo uno más en el campo...hasta la mitad del segundo tiempo.

            A partir de ahí, el Osasuna dio el empate por bueno y comenzó a perder tiempo de una forma quizás exagerada, lo que no gustaba a nadie ( y el fruto de los cánticos de "¡A segunda, oe!" de cuatro tontos que parece que no saben lo que ha sufrido Vallecas). El Rayo lo seguía intentando pero iba perdiendo fuerzas y el cansancio comenzaba a hacer mella en sus piernas. Por lo que, aunque a regañadientes, también iba haciéndose a la idea de que no se podía sacar más de un punto.

            En definitiva, partido malo de los locales, de todo el Rayo desde la afición hasta Piti y Delibasic, que se pasaron más tiempo (sobre todo en la primera parte) levantando los brazos y quejándose al árbitro y a sus propios compañeros que corriendo detrás del esférico y jugando al fútbol. Aunque si alguno se mereció ganar fueron ellos. Al Rayo le quedan cinco partidos y, si quiere seguir soñando con Europa, tiene que reencontrarse con su mejor fútbol y salir de este bache (3 partidos sin ganar) para poder llegar a Europa. Eso sí, con el punto de ayer, la permanencia, la primera meta rayista, ya está matemáticamente conseguida. Ese punto es el que Osasuna hizo valioso con su juego y es el que le sigue acercando poco a poco a la salvación, aunque deberá ganar aún un par de partidos si quiere respirar a gusto y conseguir sin muchos apuros su objetivo, quedarse en Primera.

Rayo Vallecano-> Rubén, Arbilla (Tito, min.77) Gálvez (Adrián, min.46), Figueras, Casado, J.Fuego, Trashorras, Chori, Lass (José Carlos, min.19), Piti y Delibasic
Osasuna -> Andrés Fernández, Damia (Lolo, min.64), Flaño, Arribas, Nano, Cejudo, Silva, Loé, Timor (Puñal, min.75), De las Cuevas (Masoud, min.59) y Nino.
1 - 0, min.6, Delibasic.
1 - 1, min.8, Raoul Loe.
1 - 2, min.13, Arribas.
2 - 2, min, 57, Piti.
Ayza Gámez (C. valenciano). Amonestó a Timor (min.22) y Lolo (min.73) en Osasuna; y a Delibasic (min.86) en el Rayo.
Toni López

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