domingo, 30 de octubre de 2011

0 Los tartazos a Barcina

La tarta

Los payasos, cuando yo era niño, solían terminar sus actuaciones con una tarta en la cara. La escena me provocaba siempre la risa. Pero esta vez no eran payasos. Eran gentuza. Y la cara elegida era la de la presidenta de la Comunidad Foral de Navarra, Yolanda Barcina. Los matones de barrio nunca me han hecho gracia. Bildu protege a los suyos y no condena una acción que avergonzaría a cualquiera menos a estas hienas que sonríen estos días detrás de un comunicado. Pero no hay duda de que nunca ocultan su verdadero rostro.
La tarta en la cara de la presidenta es una humillación no sólo a los navarros, sino a todos los ciudadanos. La eligieron en las urnas, donde ellos quieren blanquear sus crímenes. De la democracia sólo utilizan sus ventajas, las que obligan a tratar como iguales a los que ni lo son ni quieren serlo en el juego de las libertades. Si no les gusta la alta velocidad, sacan las capuchas. Si no hay capuchas, las tartas. Sólo se ríen ellos con la complacencia de quienes envuelven en celofán el hacha y la serpiente. [...]
Ernesto Saenz de Buruaga/El Mundo
Para leer el artículo completo de Saenz de Buruaga

0 Kinshasa "bomaye" (I)

Hace hoy 37 años de aquello y nada ha cambiado. El aeropuerto de Kinshasa que vio descender del avión a George Foreman sigue siendo un pequeño cajón de ladrillo y muchos soldados con AK47 a ambos lados de la puerta. Bienvenidos a República Democrática del Congo. Ese es el cartel que corona la llegada a la terminal, probablemente lo único que sí ha sufrido una variación en la escena, porque en aquel otoño de 1974 el país se llamaba Zaire y estaba gobernado por un dictador, el temible Mobutu. Los militares hacen señales al fotógrafo blanco. Fotos no.
En aquella pista comenzó a perder la pelea George Foreman, que era el campeón del año anterior y el indiscutible favorito para ganar el que se conoce como 'El combate del siglo', la pelea más famosa de todos los tiempos, el 'Rumble in the Jungle'. El carismático Mohamed Alíhabía reunido a miles de personas al pie del avión y, con su verborrea habitual les había dicho que estaba orgulloso de conocer por fin a sus "hermanos africanos". Foreman, en cambio, llevaba a su lado a su pastor alemán, el perro con el que las fuerzas de seguridad de los colonos belgas habían atemorizado a la población. Por oposición, la gente que no estuvo en el aeropuerto aquella noche creyó que Foreman era blanco. La preferencia de los zaireños quedó clara desde el principio con un grito que aún retumba en Kinshasa: 'Alí bomaye' (Alí mátalo, en lingala, el idioma local).
La gigantesca y empobrecida capital del Congo es hoy un decadente recuerdo del sueño de Mobutu: convertirla en la ciudad más importante de África. Pagó cinco millones de dólares a cada contendiente para hacerlo realidad. Hoy, en sus avenidas centrales, que acaban de estrenar semáforos, aún destacan algunos edificios de la Bauhaus alemana que se alternan con zonas de chabolas. En la margen derecha del río (en la izquierda se extiende su gemela Brazaville, la capital del Congo francés), cerca de la zona de embajadas, está el hotel Intercontinental, hoy rebautizado como Grand Hotel de Kinshasa. Los fans de Ali pueden, por unos 200 dólares la noche, pedir la habitación en la que el ganador del combate recibía (y seducía) a la prensa y admiraba la belleza del río Congo, que fluye a unos 200 metros de su doble ventana. En aquella época sólo cuatro habitaciones tenían aire acondicionado. No era un gran lujo en la época, pero pasa por ser uno de los mejores con sus cinco estrellas. El hotel fue rehabilitado en 2009, pero aún conserva el aroma de los tiempos en los que era el epicentro de la vida social y cultural de la élite congoleña.
En los exteriores del Hotel, una de las pocas zonas en las que pasean más blancos que negros, unos militares se acercan al periodista y de nuevo le muestran la paranoia fotográfica del Gobierno de Kabila. "Hacer fotos en esta zona está prohibido". De nuevo, fotos no.
Alberto Rojas/El Mundo

0 Quien no tiene asiento es porque no quiere

La silla y los cartones, San Lorenzo de El Escorial

La silla y el consentido, El Puerto de Santa María

0 "678"-Gvirtz contra todos los anti-K (2010)


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sábado, 29 de octubre de 2011

0 ¿Belén popular o brotes verdes?


"En unas semanas se verán los brotes verdes"
Elena Salgado,19-4-2009

0 De Steve Jobs

Jobs


De Ricardo Bada, un fandango (dedicado a Manuel Chaves Nogales) que viene al pelo:

– Papanatismo español: / se hacen lenguas de Capote / y “A sangre fría”, mas no / recuerdan quién escribió / ¡¡¡en los 30!!! “Juan Belmonte”.

Al pelo de lo del santo (laico) Jobs en la prensa española, tan “Vida de Brian” ella, con sus mesías de sandalia y sus eremitas de enebro.

La vida es corta –dijo Jobs–. Aprovechémosla.

¿Y para qué dijo más?

Luego ha trascendido que el vendedor de ordenadores pudo ser más tonto de lo que podía suponerse.

Y además, no se duchaba.

Pero Jobs tampoco era Diógenes el cínico.

Tenía alma de “botiguer” fanatizado por la macrobiótica. ¿Macrobiótica? “Beth Ann y la macrobiótica” era un reportaje deRobert Christgau que Tom Wolfe incluyó en su antología del nuevo periodismo: trata de la muerte ¡en 1965! de una chica a manos de la dieta macrobiótica Zen nº 7.

Ignacio Ruiz Quintano
ABC Cultural
Artículo completo en Salmonetes Ya No Nos Quedan

0 Un sinvivir, no un sin vivir


El término sinvivir, que significa 'estado de angustia que hace vivir con intranquilidad a quien lo sufre', se escribe en una sola palabra.
Sin embargo, se pueden ver ejemplos del uso incorrecto de esta palabra en algunos medios: «Para las familias de soldados españoles destinados en Afganistán, el día a día es un sin vivir»; «La Unión Europea está ahora en un sin vivir fabricando editoriales sobre el reinado de 42 años de "el bufón"», «Que el Estado entre a interpretar la historia y pretenda establecer una "solución final" mantiene a Tamames en un sin vivir».
En todos estos casos lo adecuado hubiera sido escribirsinvivir, unido, como pasa con otros sustantivos formados a partir de la unión de la forma prefijal de la preposiciónsin, que expresa falta o carencia, y un nombre o un verbo:sinsentido, sinrazón, sinsabor...

0 Lanata contra Gvirtz y sus tertulianos de "678" (2010)


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viernes, 28 de octubre de 2011

0 Hasta las puertas de la muerte (y II)


Frazier destrozó a Jimmy Ellis cuando Ali tenía prohibido combatir. El gran fanfarrón dijo que el título no sería legítimo mientras no se lo arrancaran a él, y Frazier lo admitió con galanura. Ya estaba creada la atmósfera que, resuelto el bloqueo legal de Ali, debía desembocar en un combate que todavía presume de ser el mejor de la historia del boxeo: The Fight. El 8 de marzo de 1971, en el Madison Square Garden, y antes por tanto de que el boxeo se mudara a Las Vegas. Tanta expectación, que Frank Sinatra hubo de pactar una colaboración como fotógrafo con Life para conseguir una silla de ring, que Frank Costello, jefe mafioso de la familia Luciano, hubo de resignarse a dejar fuera a parte de su cortejo, que Dustin Hoffman fue sorprendido intentando colarse y expulsado del recinto.
La pelea la ganó Frazier, aclarémoslo ya para quienes no lo sepan. Achicó espacios al vuelo de mariposa de Ali, a la coreografía elástica de las esquivas y los aguijonazos. Le castigó abajo para sacarle el aire y fijarlo. Y de pronto, como si el viento le hubiera traído el olor de una debilidad, se sintió capaz de alcanzarle la cabeza. Frazier tiró a Ali en el último asalto y ganó a los puntos un combate memorable que acompañaría siempre a ambos. A la mañana siguiente, cuando esperaba el desayuno en su hotel con un pómulo hinchado, a Ali un camarero le saludó honrándole con la palabra rutinaria: «Champ». Campeón. «Eso llámaselo a Frazier, no a mí», concedió contra todas las querencias de su orgullo.
La revancha (1974) la ganó Ali. Pero ese combate casi pasa desapercibido en el recuerdo, atrapado entre otros dos terribles y memorables. Ambos venían de perder mucho, se había aligerado el peso de sus nombres en los carteles, y además ofrecieron el penoso espectáculo de llegar a los puños en la presentación. El odio ya estaba cuajado. Y el prestigio de ambos repuntaría gracias al último de sus tres combates: 1975, el Thrilla-In-Manila, el choque de testuces de Filipinas, la velada en la que dos púgiles que se sentían morir de pie, cegado uno, aterrorizado el otro, siguieron peleando casi por automatismo para no ingresar en la posteridad como el que perdió.
Catorce asaltos de los que una persona normal habría salido con los pies por delante. Catorce asaltos que fueron enmudeciendo al público, congelado por la tragedia en que había cristalizado una rivalidad feroz de la que aún queda estela. Catorce asaltos homéricos ante los muros de Troya. Se dice que, antes del último, Frazier llegó a su esquina en un estado que lindaba con la agonía, pero que quería seguir. Uno de sus preparadores, Eddie Futch, le pidió que abandonara, y agregó: «Nadie olvidará jamás lo que has hecho hoy aquí».
Voló la toalla. Ganó Ali. Si será antojadizo el destino, que precisamente en ese instante Tommy, uno de los hermanos de Frazier, gritó -sin que le oyeran- que aguantaran un poco más porque, en su propia esquina, Ali acababa de pedir que le cortaran los guantes. Se iba a rendir.
Ahora, uno vive en el cuartucho de un gimnasio de Filadelfia. Y al otro se le ha puesto cara de sello y enciende pebeteros olímpicos mientras sólo la enfermedad le recuerda que es mortal.
David Gistau/El Mundo

0 De nuevo en cabeza


Somos los más puteros de Europa

Casi cuatro de cada 10 españoles va con prostitutas. Lo asegura un informe del Gobierno que refleja además el perfil más habitual del cliente y del tipo de mujeres más demandadas.

0 Economía de mercado

La añoranza de la peseta

0 Vargas Llosa apoya a Humala, Bayly y "El Comercio" a Keiko (2011)


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jueves, 27 de octubre de 2011

0 Hablando de reconciliaciones


Se reconcilian
[...] Tú pides perdón, yo lo acepto y reconciliados quedamos. En lo político debe de ser el eco de la Política de Reconciliación Nacional que impulsó el PCE en 1956. El antecedente es interesante. Los comunistas plantearon la reconciliación como sustitución de la lucha armada, partiendo de la hipótesis de que vencedores y vencidos de la Guerra Civil podrían reconciliarse para acabar con el mal común de la Dictadura. Con independencia del realismo que demostrara en su momento, el proyecto comunista acabó materializándose en la Transición, un tiem-po que se quiso sin vencedores ni vencidos.
Al parecer la «reconciliación» vasca también pretende esa paz. O sea que después de que 858 personas fueran fríamente asesinadas, después de los heridos y los agobiantes exilios y sin que este programa de intimidación y barbarie haya producido un rédito político ni siquiera innoble, asesinos y víctimas deberían situar-se en el mismo plano moral. Y lo verdadera-mente inconcebible: también en el mismo plano técnico, es decir, como si asesinos y víctimas hubieran llevado pistola. Aún más inabordable que esa paz es el «mal común», el proyecto político bajo el que debería aglutinarse la reconciliación. En la estrategia de reconciliación comunista era la democra-cia. ¿Pero qué proyecto político común puede reconciliar hoy a víctimas y asesinos?
Nada, ninguno.
Basta con examinar fijamente al anima-lito para advertir qué plomo lleva debajo del ala eufemística. La reconciliación es un asunto estrictamente nacionalista. Líos de familia. Psicodramas. Son los adultos y los muchachos los que deben pedirse perdón, recíprocos. Unos por ser tan impetuosos y apasionados, tan impacientes. Los otros por no comprender el fuego que brota del noble pecho de la juventud. Por lo demás, ellos sí tienen un proyecto político. Por el que luchar, muy reconciliados. El proyecto común es la independencia y la segregación de los españoles: con los cuales, y por ineludibles razones ontológicas, no puede haber reconciliación.
[...]
Arcadi  Espada
Leer ¡Quia! completo de Arcadi Espada

0 Hasta las puertas de la muerte (I)


Mohamed Ali, electrocutado por el Parkinson, es una celebridad nacional, una talla en el posible monte Rushmore del deporte americano que terminó de reconciliarse con su nación cuando encendió el pebetero olímpico en Atlanta'96.
La situación de ambos demuestra cómo Ali siempre supo utilizar su propio personaje, increíblemente carismático, para enviar a sus rivales a las sentinas de la memoria, mientras un país con complejo de culpa ni siquiera le subía a él a la cuádriga a alguien que le recordara que era mortal.
Ali, según Norman Mailer, representó la fuerza del ego, la misma que dejó impresa una huella sobre la superficie de la Luna, al menos hasta que se hizo antipático por desafíos al sistema tales como su militancia en la Nación del Islam. Daba el espectáculo de su arrogancia rimada, y el público no sólo se entusiasmaba, sino que interiorizaba como propias las inquinas de Ali y enviaba a sus adversarios al lado malo del maniqueísmo.
Ali se lo hizo a Sonny Liston, el criminal encauzado en la cárcel por el boxeo, el luchador tosco que llevaba puesto el gueto como un microclima, su primer gran enemigo que salía de la rivalidad conFloyd Patterson -fue después de derrotarle en Miami cuando se subió a la esquina y gritó «Eat your words» a todos los periodistas que auguraron su derrota- y caído después en desgracia y hallado muerto de un disparo en una habitación de hotel de Las Vegas.
Y se lo hizo también a George Foreman en Kinshasha, cuando las baladronadas ocultaban el miedo a la formidable pegada del rival -a Ali se le mudaba la expresión cuando veía, hendido, el saco contra el que había entrenado Foreman- y el grito de «Ali, Bumaye» («Ali, Mátalo») le convirtió en una suerte de redentor de la Marvel que por comparación transformaba en villano al púgil que cometió un primer error al bajar del avión llevando de la correa a un pastor alemán: el perro que recordaba los que llevaban los represores belgas.
Pero con Joe Frazier, quien no en vano fue su Némesis y le arrastró en el tercero de sus combates míticos «lo más cerca que se puede estar de la muerte», Ali fue especialmente cruel. Tanto, que 30 años después intentó pedirle perdón a través de un periódico. Por haberle llamado «gorila» y «Tío Tom». Por haberse mofado de un púgil estoico sin recursos de oratoria. Por haber humillado en aquellas ruedas de prensa en las que casi rapeaba al mismo hombre que le ayudó cuando a él le habían quitado la licencia por no ir a combatir en Vietnam y que reconoció que no podría considerarse a sí mismo campeón del mundo de los pesos pesados hasta que no le permitieran reñir ese cinturón con Mohamed Ali, extraviado durante tres años en el exilio interior: «Ningúnvietcong me ha llamado nigger».
Tal fue el odio, el que décadas después algún promotor intentó exprimir aún más metiendo en el cuadrilátero a Laila Jacqui, hijas de Ali y Frazier, que Smokin' Joe no se siente reparado por la petición de perdón, sino que confiesa que no le gustó el honor concedido a Ali en Atlanta y, con mala leche, presume de estar en plenitud física, sin Parkinson y en forma para calzarse de vez en cuando los guantes: «Ali ni siquiera es el que me pegó más duro. Ese fue Foreman».
David Gistau

0 Mitos del nacionalismo catalán


Cuando la política se quedó sin argumentos, echó mano de la ficción alegórica. La oligarquía en el Poder necesitaba que las historias fabulosas que había inventado y el conocimiento de lo que se llamó “los héroes de la gentilidad” sirviesen de culto referencial que explicase el orden instituido. El hombre es un poderoso genio constructor que acierta a levantar mitos sobre cimientos inestables: el “rey” Artur (Mas) destaca en ese difícil juego del agua en movimiento que forma un edificio de mentiras. Prepara para este martes el debate de la IX legislatura del Gobierno catalán, como hicieron en su día Jordi Pujol, Pasqual Maragall y José Montilla, hábiles arquitectos de ese edificio del nacionalismo catalán hecho con telarañas ideológicas, suficientemente liviano para que nadie se perciba de ello.
La materia de los conceptos es extremadamente delicada; los líderes de la Generalitat practican un discurso identitario que es admirado no por su inclinación a la verdad ni al conocimiento puro de las cosas, precisamente. Ellos elaboran una definición del ideario independentista y a continuación, después de ponerla en circulación en la opinión pública, declaran “he aquí que Cataluña estorba y desde Madrid nunca se ha defendido con entusiasmo las lenguas cooficiales”, como ha declarado recientemente el consejero de Cultura Ferran Mascarell, a pesar de la alucinante iniciativa conjunta de varios partidos —todos los grupos menos el PP, UPyD y UPN— en el Congreso de los Diputados que reivindicaba el pasado 14 de septiembre el modelo de inmersión aprobado en 1983 por el Govern.
Con ella se defendía desde Madrid —no desde Tokio ni Reikiavik— el derecho de los alumnos a recibir la educación en catalán, el centro de gravedad en la escuela catalana. Tras ese “derecho” se encuentra la “obligación”, por cuanto el español se convierte en una lengua auxiliar, en una asignatura: el bilingüismo, que es la capacidad natural que un hablante posee para utilizar indistintamente dos lenguas, camina hacia un monolingüismo forzado en la docencia de las distintas materias. Es cosa de los políticos, ya se sabe, y de sus descubrimientos de las “verdades” del nacionalismo, como la de la inmersión, la acción de introducir al pueblo en un ámbito determinado, como el conocimiento de una lengua.
Los chiquillos catalanes, acostumbrados a usar de buen grado el español y el catalán cuando les viene en gana, terminarán por hablar mal las dos lenguas, por aquello —ya saben— de que ninguna enseñanza que venga impuesta será asimilada. La casta política española en los últimos treinta años jamás ha tenido ni la más remota idea de historia, literatura, arte, filosofía ni mucho menos de lengua. Décadas de ignorancia y de ministros del sonrojo educativo, delincuentes ágrafos e iletrados, así lo avalan.
Como la imagen multiplicada artificialmente de un arquetipo, así los mitos del nacionalismo catalán van calando poco a poco en los estudiantes. La bandera no oficial “estelada” o estrellada, por ejemplo, que preside el acto institucional en el monumento del jurista Rafael Casanova (1660-1743) —que no era independentista, sino partidario del Archiduque Carlos de Austria—, se la inventó Vincenç Albert Ballester a su regreso de un viaje a Cuba, en 1902. Este emblema independentista lo creó Ballester a partir de las cuatro barras tradicionales del señal Real de Aragón a las que añadió el triángulo con esa estrella de Venus que vio el creador de la enseña cubana, Narciso López, en Nueva York, siguiendo el modelo de la divisa de Cuba, país que quería convertirse en uno más de los Estados Unidos a mediados del siglo XIX y fue rechazado por la actitud racista estadounidense. Tal vez, los secesionistas catalanes prefieran unirse a los cincuenta estados de la república federal constitucional estadounidense, quién sabe. Habría que preguntárselo a Mas, el sacrificado president que ahora le hace guiños al líder de ERC, Oriol Junqueras: “ahora como mínimo hay que tener una actitud abierta y dialogante para escuchar y también para hacer cosas”, ha dicho Su Majestad el Rey Artur con respecto a los independentistas, con los que quiere sacar adelante —junto al PSC— las tres leyes ómnibus.
“Els Segadors”, himno oficial catalanista, fue recogido por primera vez en 1882 en elRomancerillo catalán por el filólogo Manuel Milà i Fontanals, donde se aprecia el contenido —la revolución de los campesinos en 1640 contra Felipe IV porque los obligaba a alojar en sus casas a los tercios de Flandes—, y sufrió una importante modificación a manos de Emili Guayavents, en 1899. “Els Segadors” original no cuenta ni canta nada distinto a lo que hicieron Lope de Vega en Fuenteovejuna y Peribáñez y el Comendador de Ocaña o Calderón en El alcalde de Zalamea. Nada que ver con el sesgo separatista actual que llama a afilar bien la hoz para atizar un buen golpe al enemigo “al ver nuestra enseña”, del que se sirve la propaganda nacionalista.
La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña vuelve sobre la de 2010 y la de 1994, que afirma que lo constitucional es un modelo de bilingüismo integral o de conjunción lingüística, lo que es de toda lógica y supone el rechazo frontal a que los niños reciban la enseñanza en una sola lengua de las dos cooficiales, siempre a elección del estudiante, al que siempre se le quiere arrebatar la libertad desde sus primeros años de vida, acostumbrarlo a que decidan por él. Lo demás es encaje de bolillos catalanes y forzar a que las generaciones de los pequeños catalanes desconozcan cómo funciona la que también es su lengua, la lengua en la que Miguel de Cervantes escribió la novela moderna; la lengua que hablan 450 millones de personas en todo el mundo.
Ni los padres ni la Administración autonómica pueden escoger la lengua vehicular en las escuelas de Cataluña: es a ellos, a los escolares, a los que les corresponde un derecho constitucional inalienable.
David Felipe Arranz
Extraído de El Imparcial.es

0 Kirchnerista D´Elia contra Marcelo Tinelli y Legrand (2009)


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miércoles, 26 de octubre de 2011

0 En el Parlamento de Diogo y Luis Fabiano


El debate sobre las reformas económicas en Italia ha pasado hoy de las palabras a las manos. La tensión que se está viviendo en la política transalpina ha desembocado en una pelea en el Parlamento entre diputados de la Liga Norte y miembros del FLI, principal partido de la oposición. Los parlamentarios que se encontraban alrededor han conseguido separarlos.
La sesión parlamentaria fue suspendida durante varios minutos después de la pelea, que estalló después de que el portavoz del FLI, Gianfranco Fini, hablase en tono sarcástico de la esposa del líder de la Liga Norte,Umberto Bossi, que se ha jubilado con solo 39 años.
La noticia en ABC.es
FLI vs Lega Nord

Luis Fabiano vs Diogo

0 El antes y el ahora

Patriotas de la muerte

[...] "Joder, fue algo... no sé, inexplicable o no sé. O sea, fuimos a por una persona, un conocido además, y en vez de dispararle desde donde estaba yo, o sea a una distancia de unos cinco o seis metros, salí corriendo hacía él. O sea, como si, no sé, como si digo: ¡joder, no le voy a dar desde aquí! Entonces salí corriendo hacia él... Era tanto el odio que tenía contra él, que digo: ¡Dios, no se me escapa! ¡No se me escapa!". [...


[...] "O sea, tenía las cosas bastante claras. Yo, después de hacer lo que hacía, me quedaba como un señor y dormía como un rey. O sea, no tenía ningún problema, ninguno. Ningún pensamiento de decir: ¡hostia!, ¡joder!, que he hecho esto y... Qué va, qué va, qué va". [...]


"No he tenido además ningún remordimiento de conciencia. O sea, de decir, bueno, matas a una persona y ¡hostia!.. En ningún momento. Porque actuaba en ese momento por odio. O sea, si no es el odio el que me guiaba, seguramente no sería capaz de hacerlo". Aunque ahora vea el asunto desde otra perspectiva y tal. "Hoy en día sí me lo pensaría más de una vez. Hoy en día, además, soy incapaz de pegar a un perro. Y en cambio, pues eso, si me hace algo el perro, lo machaco, soy capaz de arrancarle el cuello. Y hoy en día me dicen: tienes que matar a un guardia civil; y digo: ¡chst!, espera, espera un momento. Primero, a ver cómo es, luego decidir quién es, cómo. O sea, valoro otras cosas. Ya no me guiaría por el odio". Nada de un aquí te pillo, aquí te mato como entonces. O sea.


Fragmentos del testimonio oral de un ex militante de ETA recogido en el libro Patriotas de la muerte, del catedrático de Ciencia Política y ex asesor del Ministerio del Interior Fernando Reinares.
José García Domínguez
Artículo completo en Libertad Digital

0 ¿A qué huele el periodismo?


[...] A juicio de uno hay dos tipos de periodistas: los que publican y los que no tienen dónde publicar, y por tanto disponen de tiempo para darle vueltas a esa carencia hasta que llegan a esta conclusión: sin su aporte deontológico, la sociedad camina hacia el abismo. Son los teóricos del periodismo, que petan esas 35 facultades del ramo que actualmente están abiertas en España con el objetivo de ponerles a los chavales los dientes largos evocando a Woodward y a Bernstein, sin tener la decencia de desesperanzarles al mismo tiempo con imágenes de un casting de Vasile o una semblanza de Barroso Arriola, porque para alguno de estos tres acabarán trabajando, si es que acaban trabajando.
Vasile es alumno aventajado de Maurizio Carlotti, paradigma de italianidad brillante y marrullera, maoísta descabalgado por el Damasco del capitalismo espídico del share, capaz de suscitar empatía y polémica con una misma frase que pronunciará siempre un poco más alto que los demás. Ayer se le encabritaban los plumillas más postineros por enumerar una serie de verdades tan irrefutables como melancólicas: que un periodista en tareas de gestión empresarial garantiza la ruina; que el negocio televisivo propende por naturaleza a la fusión; que eso no es malo para el pluralismo, porque una misma cesta puede tener huevos rojos, azules y amarillos; que sin rentabilidad no hay periodismo que valga. Lucía Méndez David Trueba trataban de refutarle ponderando el sagrado derecho del pueblo a la información libre y de calidad, como si a la mayoría de los españoles les importaran la libertad y la calidad, y a la minoría se le ocurriera buscarlas en los medios dominantes. Ustedes disculpen mi escepticismo, pero yo no soy orador, como dicen los oradores, y sólo persigo que ustedes se sonrían con mi folio, no que se edifiquen. No me acostumbro a que el periodismo, como la izquierda, –y sostengo que todo periodista lleva una cigarra progre dentro, y alguno la lleva por fuera, que diría Jabois– naciera para derrocar el despotismo ilustrado y sin embargo a la que te descuidas se obstine en emularlo, pero encima sin lustre neoclásico.
Urbaneja reconoció que “hay mucho purista dando lecciones que luego en su empresa es un sectario”. Bieito Rubido habló poco, pero dijo que de la universidad no salen periodistas sino licenciados en Periodismo, mediterráneo que no está mal descubrir de vez en cuando ahora que arrecia el cloqueo del lobby GTI: Gallinas Tituladas contra el Intrusismo. “Parecemos aduaneros: oiga, reponga las fronteras que me quedo sin curro”, acertó a metaforizarMiguel Ángel Aguilar antes de aplicarse al lanzamiento de pellizcos de clarisa al culete de Pedro J.
[...] Por eso me gustó la intervención de la Schlichting, que se olvidó de opositar al sanedrín de la preceptiva para cantar la verdad del barquero: “Yo cobraba en ABC como becaria lo que cobra ahora un colega con ocho años en ejercicio”. [...]
Jorge Bustos/ La Gaceta
Ver el blog de Jorge Bustos, ¡A los molinos!

0 Guerra Mourinho-Guardiola: Central Lechera y la sanción de la UEFA (2011)


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martes, 25 de octubre de 2011

0 El perro de Rocroi

La vida concede ciertos privilegios, y tener algunos amigos leales, sólidos como rocas, es uno de los míos. Entre ellos se cuenta el mejor de los pintores de batallas españoles vivos: se llama Augusto Ferrer-Dalmau, y llegué a su amistad por el camino más corto: la admiración que siento por su obra. Un día fui a una exposición suya y se lo dije. Le hablé de cómo, en mi opinión, su pintura continúa y renueva una tradición clásica que en España, con breves excepciones, tuvo escasa fortuna. Pocos de nuestros pintores se ocuparon de un género que en Francia tuvo a Meissonier y a Detaille, y en Inglaterra a Caton Woodville. Por ejemplo. 
Arturo Pérez-Reverte
XL Semanal

0 Lágrimas made in Ferraz

Lloran como doncellas desvirgadas;
se ahogan en pucheros mujeriles.
Lloran con gimoteos infantiles
de lágrimas profusas y colmadas.
Lloran igual que misses laureadas,
o como vaca viuda ante toriles.
Lloran como patéticos boabdiles,
o como prometidas despechadas.
Lloran como un bebé, como una abuela,
como maruja en la telenovela,
como quien pela miles de cebollas...
Lloran a discreción y sin sigilo,
exactamente igual que el cocodrilo.
Y nos quieren tomar por gilipollas.
Fray Josepho, Libertad Digital
Patxi López y su cleenex

Un candidato muy emocionado


Moratinos, el precursor del lagrimeo socialista

"A la política y a los ministerios se va llorado de casa"
Arturo Pérez-Reverte

0 Vacío conceptual

"...de todos los del PSOE fascistas"
Cafetería Hontanares, Avda. de América

0 Jiménez Losantos VS Esther Jaén, los Helados (2011)


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lunes, 24 de octubre de 2011

0 Una madre (y XI)

-No exijo más que mis derechos -dijo ella.
-Debía usted tener un poco de decencia -dijo el señor Holohan.
-Debería yo, ¿de veras?... Y si pregunto cuándo le van a pagar a mi hija me responden con una grosería.
Echó la cabeza atrás para imitar un tono altanero:
-Debe usted hablar con el secretario. No es asunto mío. Soi mu impoltante pa-lo-poco-quiago.
-Yo creí que era usted una dama -dijo el señor Holohan, alejándose de ella, brusco.
Después de lo cual la conducta de la señora Kearney fue criticada por todas partes: todos aprobaron lo que había hecho el comité. Ella se paró en la puerta, lívida de furia, discutiendo con su marido y su hija, gesticulándoles. Esperó hasta que fue hora de comenzar la segunda parte con la esperanza de que los secretarios vendrían a hablarle. Pero la señorita Healy consintió bondadosamente en tocar uno o dos acompañamientos. La señora Kearney tuvo que echarse a un lado para dejar que el barítono y su acompañante pasaran al estrado. Se quedó inmóvil, por un instante, la imagen pétrea de la furia, y, cuando las primeras notas de la canción repercutieron en sus oídos, cogió la capa de su hija y le dijo a su marido:
-¡Busca un coche!
Salió él inmediatamente. La señora Kearney envolvió a su hija en la capa y siguió a su marido. Al cruzar el umbral se detuvo a escudriñar la cara de el señor Holohan:
-Todavía no he terminado con usted -le dijo.
-Pues yo sí -respondió el señor Holohan.
Kathleen siguió, modosa, a su madre. El señor Holohan comenzó a caminar alrededor del cuarto para calmarse, ya que sentía que la piel le quemaba.
-¡Eso es lo que se llama una mujer agradable! -dijo-. ¡Vaya que es agradable!
-Hiciste lo indicado, Holohan -dijo el señor O'Madden Burke, posado en su paraguas en señal de aprobación.
James Joyce

0 Sarkozy como Zidane

Sarkozy como Zidane

Zidane como Zidane*
*Y más Zidane
A.Briega

0 La colmena del gol

            Pasa con Gregorio Manzano como con el personaje de La Colmena del gran Camilo José Cela:

-Se compró un calendario y se sentó a ver pasar el tiempo.

            Deberían avisar a Goyo que la rojiblanca no es parroquia de paciencia y de calendario. Empieza a ser época por el Manzanares de hastío generalizado, calificando los partidos incluso de nauseabundos. Por un momento cuando acabó el partido sacamos el niño de cambiar cromos que llevamos dentro y nos ofrecimos una tregua de las de primera mano…

-¿Y si ahora se equivocan y Caparrós se baja al vestuario colchonero y Manzano se vuelve a la isla?

            Demasiado tarde, me temo. Los jugadores encajan ya las críticas como los camareros del bar de doña Rosa y miran al reloj según pasan los minutos y comienza la sinfonía de viento que mucho teme servidor, va a ser una tónica generalizada en el teatro de los melodramas atléticos. Aunque el que no se consuela es porque no quiere. Rubén Amón indicó, de manera muy acertada, que a estas alturas de Liga el Atlético puede quedar entre los veinte primeros. Y Manzano aparte, a ver quién es el guapo que se lo discute.
            Mourinho es doña Rosa, aunque aun no ha insultado a sus camareros. El portugués empieza a conocer España. Cuentan las malas lenguas que un señor se encontró la lámpara y al frotarla salió el genio. Este le dijo que pidiera lo que pidiera a su vecino le daría el doble. Y decidió quedarse tuerto. De ahí que el portugués empiece ya a ver los cánticos contra su persona como algo festivo: cada vez que me cantan les marco cuatro. El baile le pusieron en esta ocasión Marcelo y Cristiano. Antes de entrar en detalles diremos de los últimos partidos de Marcelo que si existe una facultad de laterales que enseñen a jugar sin balón, debería ser honoris causa siempre que le deje Carrillo. Hablábamos de celebraciones. En este caso el baile consistió en una recreación de los movimientos de los libios en las diferentes televisiones mundiales sin armas de fuego. De eso se encarga Higuaín que es la mejor kalasnikhof que posee Mou. Ocurre en este caso una triple paradoja. Cuando marca Higuaín el pueblo se acuerda de Benzema. Cuando marca Benzema el pueblo se acuerda de Cristiano. Y cuando marca Cristiano marca tantos que la Sexta no se acuerda de los que ha marcado y le birla el último por copyright indebido a Cruyff. Cosas de los chicos de Roures.
            De Guardiola podríamos pensar por vestimenta y formas que es el señor Suárez, pero tampoco es plan de buscar personajes así como así. Máxime cuando Javi Varas estuvo tan tremendo que se comenta que está situado ya entre la Esperanza Macarena y el Gran Poder. Hay quien quiso traerle a andas. No será por la prensa catalana de quien algún redactor no fue a currar fruto del penalti parado a Messi a quien me gustaría descubrir con un par de detalles que dejó Twitter a razón de su rueda de prensa. El primero de Jorge Bustos que indicó a la perfección que es lo que tiene cuando uno que creemos tonto abre la boca: lo confirma. Por otro lado le llamaron analfabeto funcional. Y lo hicieron con la razón que da este santo país en no admitir como delito el llamar gilipollas a un gilipollas que se presenta con una camiseta tan progre que quizá le haya regalado el ídolo argentino de la gambeta y el perico. Total que el resultado del penalti del analfabeto funcional es la pérdida del liderato y un punto de ventaja del Madrid. Y el canguelo del derrumbe de la colmena.
Darío Novo

0 Atlético de Madrid 1-Mallorca 1: Un triste Atleti no puede con el Mallorca


Pues si, otro año más, el Atleti protagoniza la acción más repetida en los últimos 20 años, ha tocado fondo. Esta vez la "hazaña" viene con récord, lo que solía ocurrir allá por el frío invierno, ha llegado en octubre, serán consecuencias del cambio climático o de que en el Atleti nunca cambia nada. Esta vez la diana es Manzano, todo sea dicho, el jienense lo está poniendo muy fácil. Tras los dos primeros meses de cortesía, el equipo ni carbura, ni tiene pinta de mejorar, peor aún, parece haber tocado un extraño e inexplicable fondo. 
Repartida la culpa para el entrenador, ahora toca el turno a los jugadores. Una plantilla a priori bien construida, ahora comienza a mostrar grietas difíciles de salvar, jugadores con peso en el equipo están desaparecidos, mientras, los jugadores que deben aportar la diferencia (Arda, Falcao, Diego) ofrecen dudas tanto en la condición física, como en la preocupante irregularidad.
Del partido de hoy, poco se puede hablar, muy poco, nadar en el mar de la mediocridad hace tedioso tanto ver, sentir, como incluso escribir sobre este equipo. Haremos el esfuerzo y trataremos de contar lo que pasó. Y lo que pasó fue simple, nada más iniciarse el partido Fernández Borbalán demostró que en el mundo de los árbitros pésimos, él es un destacado. Penalty inexistente a Silvio por manos muy rigurosas. La pena máxima la transformó Tomer Hemed, 0-1, se adelantaba el Mallorca, Caparrós se frotaba las manos, mientras Manzano para no perder la costumbre, no hacía nada.
Con 89 minutos por delante, el Atlético tenía dos horizontes por delante. El primero, consistía en lavar la imagen, realizar un partido digno, sacar los tres puntos y de paso, disipar dudas. 
El segundo, mucho más atractivo para el Atlético "del 87", consistía en liarse la manta a la cabeza, realizar un partido indigno y salvar un punto para intentar disimular el fracaso. ¿Cuál fue el camino escogido? Obviamente el segundo. El primer tiempo resumiendo, fue un tostón, el Atleti espesísimo en la circulación, se mostró incapaz de romper las dos líneas defensivas preparadas por Caparrós. Salvo una acción personal de Falcao salvada milagrosamente por Chico y alguna aparición peligrosa de Silvio, el conjunto rojiblanco se atascaba una y otra vez. El atasco viene dado porque el Atleti tiene dos conductores pésimos. El primer conductor, Mario Suárez, ha acabado con la confianza del Calderón (doble ración de ella por ser canterano) por su parte, Tiago, respetado por el respetable desde aquel mayo de 2010, está para dar paseos a los hijos por el parque y poco más. Con estos dos conductores, el siniestro total es practicamente inevitable. 
Digo practicamente, porque al borde del descanso, Falcao se sacó de la manga un penalty dudoso. El colombiano transformó la pena máxima y rugió, en voz baja, pero rugió. Con el empate se llegó al descanso, la sensación de tedio solo podía paliarse con la esperanza de que la segunda parte fuera algo mejor.
Pero nada más lejos de la realidad, el segundo acto fue aún peor, el Atleti dejaba pasar el reloj como si el resultado arrojara una goleada tranquilizadora, mientras, el Mallorca se relamía con el punto conseguido. Siento no poder hablar más del Mallorca, pero sencillamente el Mallorca no ha aportado nada. Con el paso de los minutos, las prisas tímidamente comenzaron a aparecer, salió un aplaudido Reyes para confirmar que está infinitos escalones por debajo del Reyes que se lucía con Quique, salió un Toto Salvio al que es difícil juzgar como futbolista y para acabar saltó a la cancha Pizzi, quizás premiado por su buena actuación en Udine. Pero nada valió, el Atleti con arreones inertes no consiguió inquietar a Aouate. Para muestra de la inoperancia atlética un dato. 16 córners botados por los colchoneros, 0 remates. Con estas pobres sensaciones, el partido finalizó. El Mallorca se lleva las Islas un preciado punto, por su parte el Atleti se lleva un punto y varios disgustos, Manzano comienza a tener el agua al cuello, los jugadores la sensación de naufragio a la vista, mientras en el palco nadan en la abundancia, en la abundancia de ideas, no me sean mal pensados ustedes.
Próxima parada, San Mamés, espera el Athletic de Bielsa con una tendencia al alza interesante. Primer match-ball para Manzano...
A.Briega

0 Radio Marca: Vicente Ortega con Trillo, "personalidad" de Mourinho


Hemeroteca del buitre
J.F.Lamada
http://www.intereconomia.com/blog/buitre-me

domingo, 23 de octubre de 2011

0 Turno de la democracia


ETA, naufragio rústico
Una vez menguadas sus cartucheras, la gleba bastarda de ETA viene a pedir de nuevo foco. La ridícula escenificación del anuncio de cese definitivo de la violencia -con capuchón y chapela- tiene tanto de entusiasmo como de trampa. Se vuelve a hablar de ETA. Continúa el chantaje publicitario. Regresa el cambalache y el comercio de cesiones, de amenazas. El tironeo de la negociación será largo y traerá múltiples descargas.
Antes nos exigían vivir con miedo. Ahora sugieren la costumbre de compartir espacios con el cadáver de la banda. De regresar a la psicofonía de sus gargantúas berreando mundos paralelos (otra vez), realidades caducas, alardear del logro de objetivos políticos sin victoria, vuelta al patrioterismo de aldea, al fascismo de banderín... Pero sucede que estas elecciones generales teníamos que ocuparlas en cosas más urgentes. En verdades más ciertas. En nosotros.
[...] De ahí que no se disuelvan, tan sólo han pasado de la postura de firmes a la de descanso. De momento, un achaque teatral. Será tarea de Rajoy -bonito marrón para empezar- el ir favoreciendo el desguace sin descompensar la yenka de las promesas prometidas. Zapatero andará ya mirando de lejos, como las novias de andén zureando pañuelo, con Rubalcaba al fondo. Quería nicho en la Historia y de algún modo lo tiene. Se lo ha currado desde el navajeo con bomba de la T-4. Pero sabe que el poder cabrón de ETA también es fumigar el prestigio de cualquiera que se acerca. ¿Y ahora qué?
Sería fabuloso asestar a los pistoleros un silencio sutil, por fin un desprecio callado. Algo así como un «iros todos a tomar por culo» sin adiós, sin despedida, sin sensurround. No vender como cebo de urna ni su extinción ni su gangrena. No celebrar su patológica melancolía. Eso dejádselo a Bildu. No caer en esa simplicidad tan suya que vuelve todo ocasión de duelo, como en el poema de Mark Strand. Que no jueguen con más baraja de la que tienen.
[...] Si no pudieron con la guera de sangre, que no nos jodan con la ideológica. Ya toca que vayamos a lo nuestro.
Antonio Lucas
Leer el artículo completo en El Mundo
 

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