domingo, 24 de febrero de 2013

0 Deportivo de la Coruña 1-2 Real Madrid: Dos destellos de Kaká y los cambios evitan la derrota


Enfrentamiento en el estadio de Riazor entre dos de los equipos que más jugadores tienen representados por el mediático Jorge Mendes. Un Deportivo de la Coruña y un Real Madrid que están fraguando una temporada por debajo del nivel esperado. Y si no sólo no había un claro favorito, teniendo en cuenta los resultados que está obteniendo el Madrid fuera de casa era de esperar cualquier sorpresa. Se estrenaba en su estadio el nuevo entrenador deportivista, el gallego Fernando Vázquez, gran conocedor de los campos de primera división y el fútbol de Galicia.

Mourinho decidió dejar en el banco a Cristiano Özil y Khedira pensando en la Copa y partir de inicio con Essien, Modric y Callejón.

Los de Coruña salieron muy ordenados, permitiendo tímidas inclusiones blancas en su zona defensiva. Higuáin mantiene un pobre estado de forma y sus movimientos en área rival empiezan a ser preocupantes.
El volante del Depor lo llevaba Valerón, y Abel Aguilar era su copiloto. Un jugador el colombiano que planta muy bien a sus equipos allá donde juega y sabe cómo lanzar las jugadas. El Deportivo se mantenía organizado pero no ordenado, Bruno Gama, Riki y, sobretodo, Pizzi comenzaban a hacer daño a la defensa del Madrid pero casi siempre en acciones individuales y no como bloque ofensivo. Di María y Callejón lograban inquietar testimonialmente el marco de Aranzubía.

Fernándo Vázquez se encontraba con un problema, Silvio se lesionó cerca de la media hora de partido y no tenía relevo natural. Tuvo que tirar de Alex Bergantiños, un mediocentro haciendo de lateral derecho. Callejón no debió ver claro este filón.

Dos muy buenas ocasiones de Pizzi, que efectivamente estaba siendo el más desequilibrante, precedieron el gol de Riki. Un disparo escorado en el que Diego López pudo hacer más, bastante más.

El desorden blanco era evidente, la defensa estaba demasiado flexible, Pepe y Marcelo siguen a distancia de recuperar su nivel exigido, principalmente el brasileño. Modric estaba desorientado en ciertas fases y Essien ya había perdido un par de balones importantes.

La segunda parte comenzó con un ritmo parecido al final del primer periodo. Modric con dificultades de generar y con un Riki que se había echado completamente a la espalda al Deportivo y continuaban llegando con peligro.

El Madrid llegaba al área gallega pero sin claridad. Tras una internada de Modric en el área se protestó un posible penalti por mano deportivista. Después vino una oleada de cambios. Kaká, el defensa central, se marchaba lesionado y en su lugar entraba Jesús Vázquez, otro jugador que tenía un papelón. Por parte madridista, Mourinho hizo los tres cambios disponibles de una tacada, daba entrada a Özil, Khedira y Cristiano por Essien, Modric y Marcelo. Di María e Higuaín podían respirar tranquilos.

Con esto Kaká ocuparía con más relevancia el carril central pasando Ronaldo a banda izquierda, Callejón se situaría en el lateral.

El Madrid lograba reaccionar con el paso de los minutos y sus jugadas eran más incisivas aunque continuadamente desorganizadas. Se estaba notando sobre el césped la clara influencia de los cambios madridistas, los tres en gran momento de forma. El árbitro anuló dos goles al Madrid, uno a Higuaín y otro a Cristiano. El Deportivo contragolpeaba con inteligencia rítmica pero con menos garra frente a un Madrid volcado en campo rival. Bruno Gama mantenía su línea de juego desequilibrante y junto con Pizzi seguían siendo los mejores del equipo gallego.

Los blancos cada vez tenían más tiempo para pensar cerca del balcón del área, el Depor bajó su intensidad defensiva en zona y lo pagó caro con un excepcional disparo de Kaká, colocando el balón abierto a la izquierda de Aranzubía.

Vázquez gastaba su última bala sacando a Nelson Oliveira por Riki.

Cristiano comenzaba a meter miedo al portero vasco con dos ocasiones consecutivas y Özil le dio más protagonismo al juego de bandas, los gallegos estaban siendo atacados por varios flancos.  El Madrid apretaba al Depor con mayor seriedad y estos ya apenas hacían daño, la labor de Khedira taponando a Valerón tuvo su efecto, los de arriba estaban ya algo desgastados y el canario no lograba conectar con ellos con claridad.

Oliveira y Pizzi se encontraban demasiado campo para ellos solos mientras que el resto del equipo se mantenía replegado, los principales movimientos en bloque los guiaba un Abel Aguilar que hacía ya rato que no se plantaba en tres cuartos de campo.

Llegó el minuto 87 en el que una gran asistencia de Kaká, destrozando la defensa blanquiazul, tras combinación con Cristiano Ronaldo, permitía al portugués ceder muy generosamente el balón a Higuaín para que este solo tuviera que empujarlo con Aranzubía ya batido.

Di María vio la roja en la jugada más estúpida del partido, el colegiado le mostró doble amarilla en cuestión de 30 segundos por no respetar la distancia en una falta. El argentino, salvo recurso, se perderá el clásico del próximo sábado.

No se esperaba una óptima reacción del Deportivo de la Coruña que llevaba un rato ya superado por la situación. El Madrid finalmente se vio obligado a recurrir a los cambios para llevarse el partido. A un Cristiano Ronaldo que asusta rivales y genera muchísimo arriba y a un Kaká que se marcó un buen partido y fue el jugador más decisivo del mismo, gol y el pase más importante de los 90 minutos. Ricardo sonríe. Mourinho se ilusiona. El madrismo cree. El Barcelona espera.

Alberto Fernández

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