sábado, 8 de diciembre de 2012

0 Cartas de César González-Ruano a Emilio Romero (I)




Querido y admirado Emilio:

Esta pesada y esperpéntica broma –estas bodas de sangre- va mejor. Aunque lentamente, reacciono creo que del todo. Dentro de pocos días creo que estaré normal. Los gastos, querido Emilio, han sido sencillamente horrorosos, aun con la ayuda de la Asociación en la que sé que también debo mucho a tus gestiones para los medicamentos. Luego mes y medio sin ganar nada. Total, que aun haciendo prodigios la pobre Mary, no tengo en este momento un duro. Me gusta más deberte a ti todo. Tengo en ti una total confianza. ¿Puedes ayudarme con dos mil pesetas más que con las otras cuatro que inolvidablemente me llevaste a Cuenca, hacen seis mil que descontaremos como tú convengas? Ya sabes que no se pide nunca por gusto. Si te es fácil, puedes dárselas a mi secretario, Pedro Garmendía, que personalmente te lleva éste, y si no a Pérez Cútoli que viene a verme esta tarde a las cinco con Marino para convenir la nueva sección.

Te lo agradecería en el alma tu viejo amigo, César.

Emilio Romero
Los papeles reservados de Emilio Romero, 1985

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