sábado, 31 de marzo de 2012

4 Tras las mariscadas, volverán a la calle


Estimado Anónimo:

El retraso en la entrega de la correspondencia no es causa tercera de la huelga, no. De sobra sabrás que la semana pasada el zumo de Baco nos abdujo hasta horas tan intemporales que quizá hasta Willy Toledo andaba ya calentando el colchón. Por ello y a pesar de que prometí rescatar la ardilla del baúl para hacer otro sin par recorrido –esta vez de Andalucía a Asturias- con motivo de las elecciones autonómicas, la actualidad manda y viene servida en forma de manifestación y caos de 24 horas que propician, cada tiempo sí y tiempo también, los amarillos subvencionados que aquí van de rojo (faltaría más) por aquello del simbolismo reflexivo.

No hará mucho que acudí a un Curso de Formación de IU con el objetivo de realizar un par de entrevistas para la radio. He de decirte, mi querido amigo, que en el ambiente del subterfugio de la izquierda más in –la de la americana, camisa morada y deportivas, se entiende- se respiraba ese ambiente de colonia parejo a las familias de bien que entran en la sección de perfumes de El Corte Inglés con motivo de paralizaciones futuras. Con esa manera que caracteriza al tercer partido de España (¿?) hubo que esperar al último día a casi última intervención para desvelar, que el siguiente viernes, ay, se anunciaría la fecha. Total, que tras acuerdos, desacuerdos, firmas de servicios mínimos y peleas de gallos sin rima, se acordó que sería el 29 el día del todo vale. Y así fue.

He de decirte que con la adaptación de las nuevas tecnologías al servicio informativo los días de huelga los pasa uno conectado a las webs de El Mundo y El País sin darse cuenta como. Un periodismo, este, el de la calle, que veríamos intrusista en cualquier ocasión se convierte en el medio de los medios: la gente lanza fotos, crea TT e incluso se vaticinan los resultados tras las almoadillayohagohuelga o los almoadillafracasosindical. Por eso a primera hora, las once que uno fue estudiante antes que plumilla, ya nos enteramos que Guillermo Toledo había hecho de las suyas. No me entiendas mal, me refiero a su oficio de cierra bares oficial. Como bien escribía Jabois –periodista con mayúsculas por derecho propio- necesitamos una huelga de Willy Toledo, una sola causa justa por la que el actor no tenga derecho a manifestarse. Jabois proponía algún mutilado por algún tipo de fascismo. A pesar de sus intentos de llamada al medio oficial, la SER, ora que Público solo podría haberle emitido en videoblog, y a quien, por cierto, Guillermo olvidó de tacharles de esquiroles toda vez que le daban voz, fue detenido y arropado por las mantas putrefactas de los calabozos madrileños por amenazas de muerte, agresión y destrozar uno de los antros que frecuenta.

Luego está lo de los piquetes informativos. En Leganés por ejemplo, informaron a 40 ruedas de vehículos que no saldrían a rodar al día siguiente tras navajazos traperos. A los periodistas de Intereconomía les informaron mediante un gargajo –suponemos que bien cargadito de aguardiente del carajillo que guardan en las fauces- de que no se puede informar desde Mercamadrid. En Barcelona, informaron a un Starbucks café de que su bebida por excelencia estaba fría y que las máquinas no funcionaban con lo que la draconiana decisión fue quemar el chiringo. Me resulta curioso que tras un año estudiando el derecho de la información nunca haya reparado en tan sugerente garantía.

Pero hay una foto que exclama sobre todas. La foto de la impotencia, de la rabia y la explicación. Esa mujer en Barcelona llorando tras el escaparate de su tienda –el sueño americano- que tanto seguramente le costó crear y que cuatro malnacidos han decidido en pro de su derecho, el suyo y el de la señora dirán si les pides explicaciones, reventar a pedradas informativas. La impotencia, las lágrimas y la incredulidad es la incredulidad del resto de gente que fuimos virtuales testigos de la violencia de los antisistema (perroflautas, perros rastreros o simple y llanamente hijos de la gran puta) que siembran el caos en Barcelona con motivo de la Diada o del Día Mundial de la Laeosopis roboris ante la mirada de costumbre del paseante y cómplice de los Mossos. Decía explicación a la hora de acercarme a Torrelavega, donde un lunático salió con un cuchillo al acoso del piquete. Pude rememorar entonces, el señor de Lazcao que mazo en mano, irrumpió en una herriko fruto del hartazgo que le producía la Eta del día a día. Decían en Trainspotting que “estas acciones pueden explicar sus hechos, pero no los justifican”. Y así es. Solo que la explicación de que toquen el pan en este caso, o la vivienda en el caso de Lazcao, a tu familia, resultan más convincentes que otras a la hora de realizar dichos actos.

Y todo esto para qué, pues para nada amigo. En derecho se tiene muy en cuenta lo que se llama la sostenibilidad de la pretensión. En castellano, viene a decir que para que te vas a mojar el culo si no hay peces donde te estás metiendo. Por eso Rajoy siguió a lo suyo, que no sabemos lo que es ni lo sabremos, y pasó de los sindicatos como el 90% de los españoles que no sufrió la llamada del piquete coercitivo a las puertas de su negocio abierto con el tan extraño derecho hoy de trabajar. Y quien tilde la huelga de éxito miente, como quien tilde las manifestaciones de escasas también miente. Porque a diferencia de los actos vandálicos de los que han cambiado la frase de Sartre por la pegatina de Toxo, la gente salió a la calle harta de ver 5.000.000 de personas en la misma. Lo demás sobra, como los sindicatos.

Total que resumiremos la jornada en un trade marketing –específico por ende- de los sindicatos a quien hubo de sumarse IU, LAB y demás marxistas a los que aplicar lo que dijo Emerson allá en 1681:

-“Con mucho gusto desarrollaría en gradual calma una historia natural de la inteligencia, pero ¿qué hombre ha sido capaz de marcar los pasos y los límites de tan transparente esencia?”.

La esencia hoy son las pancartas y las pegatinas con las que han sellado de lemas agit-prop adquiridas y meditadas como se adquieren y se meditan las cosas en una producción numérica similar a las tiendas chinas de Cobo Calleja, la capital, volviendo al lema de que “lo que diferencia un programa de un partido habitual al programa de Izquierda Unida es que el primero está lleno de promesas y el segundo está lleno de amenazas”. O sea, que tras el grito de ¡A las mariscadas! volveremos a verles pululando por Madrid.

Un abrazo.
Darío Novo


4 comentarios:

  1. Pone usted a tres cafres como si fueran la norma. Lo cierto es que yo estuve en la manifestación de Barcelona. Éramos 275.000 ya no pacíficos, sino aburridos, porque fue una manifestación aburrida. ¿Y usted se fija en cuatro subnormales que fueron específicamente a liarla, y que además NO ESTABAN EN LA MANIFESTACIÓN nuestra, sino en la de CGT/CNT? Esto es manipulación informativa. Los violentos no me representan.

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  2. No sé si lo dije en el comentario anterior, pero los violentos no tenían NADA que ver con IU. Salieron de la manifestación alternativa ANARQUISTA de CGT/CNT, y empezaron a liarla desde ANTES de que empezara la manifestación donde SÍ estuvo IU, y CCOO, y UGT y muchos más. Por favor, no imite a Losantos y a Pedro Jota. Intente informar fiel y lealmente.

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  3. No estoy informando, estoy opinando.

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  4. El tipo que habla de Losantos debería apagar más a menudo Hoy por hoy por el bien de su salud y de los que están a su alrededor.

    Ésta es la herencia que nos dejó el suicidio de las Cortes. Esto que permitimos no es más que el error de Suárez contentar a los incontentables, y lo seguimos pagando a estas alturas.

    El problema de España no es que haya una crisis económica y financiera, hay una crisis social muy importante que no parece tener fin.

    Desearía que por una vez empezáramos a portarnos como caballeros. España está todavía en la edad del pavo. Y no tiene mucha pinta de madurar.

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